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I.
CALIDAD
Tras
un exhaustivo proceso de selección de las materias primas,
cerdos ibéricos de primera calidad, se procede
a su sacrificio en mataderos homologados.
Sólo las piezas nobles -jamones, paletas y carnes- son recibidas
en nuestras
instalaciones, por medio de
nuestros vehículos, para su proceso de
transformación. Transcurrido
el tiempo necesario de estancia en sal y
dependiendo de su peso, serán lavados y despojados de
la sal, independientemente del día de la semana, época o
festividad que sea.
II.
DEDICACIÓN
Manualmente, serán formados para que recuperen su
apariencia inicial, dado que en la salazón la pierden. Tarea
que se está perdiendo en otras industrias, pero
que contribuye muy favorablemente a su atractivo y
apariencia final. Se
tratan las piezas de forma individual, una por una, cuidadosamente
y de forma artesanal.
III.
MIMO
Seguidamente pasarán al primer secado, a temperatura y
humedad controlada para preservarlos de las adversidades climatológicas,
en secaderos artificiales. Proceso
con duración aproximado de 60 días, equivalente a un
8% de tiempo del total
que precisa el jamón para su curación. El
resto del tiempo, 92% de curación natural, lo pasarán en
secaderos totalmente
naturales, soportando los calores veraniegos y
los fríos invernales hasta que su carnes adquieran la textura
y bouquet adecuados.
IV.
CURACIÓN NATURAL
Pese a esta explicación breve, la labor que precisa el perfecto
control de las piezas, se consigue con el constante movimiento y revisado,
que se realiza regularmente, con el consiguiente esfuerzo humano.
V.
PACIENCIA
Con paciencia, trabajo
y espera conseguimos llevar a nuestros consumidores un producto incomparable.
Por
último nuestros embutidos nobles, de primera calidad, son el fruto
tradicional heredado de una buena condimentación y curación
natural y lenta. |